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Y la música me canta al oido, trémulas las teclas de su piano... Y me tengo que levantar en media hora, pero en vez de dormir tecleo algo, lo que sea, un devaneo de prosa o lo que sea que se llame esto.
Es como desvanecerse un poco, tirandose en este blog, este espacio familiar.
Es raro sentir familiar un servidor malo al otro lado de un oceano y una pagina sin mas visitas que los góticos de culto que me siguen posteando basura en esa parodia a los góticos que hice hace años... Ya van casi 30 comentarios, todos los meses llega uno nuevo.
Pero me puse a escuchar a Fito y me puse a errar.
Valvula de escape, antidoto, y Fito dice tambien "No es que no te crea es que las cosas han cambiado un poco, es mi corazon el que decide entre el mar y la arena"... Algo asi como cansarse de todo.
Y luego viene lo de estar tarde, de las horas que pasan, y pienso en todas esas veces que desee tener marihuana a mano para quedarme tocando las fragiles hebras de silencio que se escurrian por el ventanal del living que daba al horizonte, donde el metro pasaba bien lejos por sobre las casas, y yo no escuchaba nunca el ruido, y nunca me aburria de mirarlo.
No se me olvida eso, pero eso nunca lo hice tanto como me habria gustado...
Recuerdo una vez que un guardia amigo tenia prensada en miel de palma, era realmente un viaje asegurado, la azucar con el canabinol eran extrañas.
Pensando en eso prendi un cigarrillo, pero luego terminé fumandome la cajetilla entera, tomandome un litro de malta sentado en el marco de la ventana de ese departamento en el tercer piso en el que vivia hacia años... Me apoyaba en una pequeña jardinera y me mareaba ligeramente, con un par de litros de malta bien helada, con una camisa y un pantalon de tela, como un terno mal puesto, observando el horizonte, la brisa golpeandome la cara, pensando en escribir algo que a veces escribia, pero que luego me parecia un bodrio y borraba, o que escribia y guardaba pero luego era un bodrio, y a veces las ideas buenas se disolvian en lo abstracto del atardecer que se ponia verdoso con el aire negro de Santiago.
Esa vez en especial, iba por la segunda botella de malta y cuando estaba por bajar a pedirle un poco a mi amigo guardia, me acordé que mi mejor amigo tenia que graduarse, me puse un terno, me fume otro cigarro, y parti corriendo a ese lado, donde el llegó horas mas tarde, casi al terminar su graduacion, muerto de la risa, oliendo a alcohol, con su novia de la mano, y yo con un par de amigos atrás saludandolo como si fuera Hitler.
Y por supuesto, el respondiendo.
Le regalé las llaves de mi departamento por la noche, y una botella de champaña, luego de lo cual me fui de farra con un amigo que era evangelico descarriado, y se emborrachaba a parejas conmigo mientras hablaba del apocalipsis.
Es curioso, pero lo que mas recuerdo de toda esa jornada es que ya bien de mañana, y mientras se me cerraban los ojos, escuchaba de fondo una canción de toto, y no se me salia de la cabeza que en la pieza habia una copa rota...
En ese tiempo no me dolia que se rompieran las copas, era algo habitual en las fiestas que solia hacer en el departamento... Ya para entonces no me llamaba la atención, y respecto a esa copa ni siquiera me molestaba en imaginarme nada respecto a como se rompieron.
Pero aun asi, me las quedé mirando mucho rato, deseando tener una camara que pudiera captar exactamente el angulo desde donde yo las veia en la puerta de la pieza... Como trizada desde el cuello, partiendose en varios pedazos, desperdigados, reflejando la luz, como dando rizos al olor a humo, a la brisa matutina que se colaba con esa luz solar fria que se cuela a las 9 y treinta de la mañana... El momento era casi perverso, como si toda la casa fuera consumida por las olas que las esquirlas de la copa pegajosa de champaña habian hecho a un costado del colchón.
Cuando desperté en la tarde me quedé mirando la copa, y la verdad es que no la barrí por semanas, aun cuando luego limpie todo lo demas, pero la copa era tan autentica, tan hostil, tan llena de reflejos, era como si un caleidoscopio se hubiera hecho trizas sin dejar de reflejar figuras pegajosas, ajenas, como si nunca hubiera perdido la majestuosidad del champaña a la luz de los faroles nocturnos, aun cuando ya no fuera mas que el cadaver de una copa, sin mas champagna adentro que los residuos de sus orillas, y el aroma de las manchas formando una telaraña invisible en la alfombra llena de cenizas de cigarro.
Nunca hasta ahora se me habia ocurrido escribir al respecto, pese a que me llamó la atención nunca se me ocurrió escribir sobre esa copa, y en realidad se me habia olvidado por completo... Supongo que en esa época aun pensaba que escribir era lirismo, y la copa no era algo a que cantarle, solo era una copa, arremolinada, puntiaguda, sabiendose amenazadora de los tendones de los pies de cualquiera que se atreviera a pisarla, como un escuadrón de agujas y champaña barato... Una imagen erratica de un remolino, tan vacia como llena de sintesis inconciente, de toda la hermosura a la que se aspira cuando uno bebe litros de malta en ayunas, y se mete cajas enteras de cigarros, en esa única autodestrucción de veinte años que acaba templandote entero, quitandote un par de años laborales y dando vueltas, dando vueltas, metiendo capas de historia entre el higado ensangrentado y el alma dando coletazos... Eso de sentirse bien vivo, invocando el placer y la muerte, banalizando lo puro, idolatrando el amor sin rostro y bebiendo al olvido de malas mujeres, ignorando todas las responsabilidades, escuchando musica todo el dia, abriendo los brazos en el balcón, y mientras te golpea el viento helado de la madrugada, cierras los ojos y piensas que el mundo entero se empieza a hundir a tus pies, y asi flotando con el torso entumido ese instante es el mejor lugar para escupir colillas hacia el jardin un par de pisos abajo, en el amplio verde de ese condominio donde la gente madrugadora embutida en sus ternos con aroma a pan tostado se va caminando a sus trabajos, y uno escupe cenizas de cara al horizonte, mirando el verde jardin y sus duendes grises, prendiendo un ultimo cigarro, nauseabundo, errático, con la garganta ardiendo, pensando en el parque del recuerdo...
Anoche soñe que caminabamos, que algo pasaba, que se me quebraba la trompeta y era como pedazos de marmol forrados en bronce plateado, estaba rota entre mis manos, yo trataba de armarla y me decian que no tenia arreglo, estaba toda rota y no podia tocar trompeta, y me miraba los labios y los tenia secos, tenia sed de tanto caminar buscando alguna forma de arreglarla... Pensaba que se me iban a caer a pedazos y de todos modos no iba a poder volver a tocar.
Pero era un sueño.
Pero igual amanece.
Y el sol con sus brillos odiosos, camuflados bajo la neblina azulina que se mete entre los edificios, con aroma a bestia mojada.
Se escuchan las construcciones, y yo escucho una radio que no escuchaba hacia años.
Se llama secret agent y la transmiten por internet.
Enciendo un cigarro en ayunas, muy deportista.
El día sabe a antes, a pasado, a hace un par de años, cuando por el ventanal del balcón entraba la luz del día y golpeaba a las botellas de ron tiradas por el suelo, las ollas sucias del día anterior, muchas colillas, y yo con la ropa sucia despertando tirado en el suelo del living tratando de recordar bien que había pasado anoche... Cientos de fotocopias apiladas esperando un lector buena onda (que no pretendía ser yo), las piezas vacías, desordenadas, y yo preparándome una cantidad absurda de café en la cafetera vieja que tenia, tratando de escribir algo, pensando que tenia universidad, que me daba lo mismo... Como todo.
No, no, me equivoco, no sabe a antes... Solo me lo recuerda un poco, no hay botellas, no hay ventanales, no hay fotocopias, ni siquiera hay clases y ahora ultimo tomo mas té que café.
Es solo que no recordaba como es cuando nos despertamos temprano porque pasamos de largo el día anterior y nos acostamos a las nueve, algo así.
La nicotina de madrugada es un de las principales causas de cáncer, quien diría.
Hay mucho que hacer hoy.
El problema de la mañana es que todo está siempre por hacer.
Hacemos cosas para mantenernos moviéndonos.
O porque hay que hacerlas, porque vale la pena hacerlas.
Hubo un tiempo en que no hacia nada.
Intensidad, des-intensidad, Tensitud... Igual no hacía nada.
Este escrito no tiene nombre, no tiene clase, no tiene orden, no tiene mensaje, no quiere decir nada, no tiene linea conductora, no tiene ni siquiera calificacion literaria.
Es un objeto de la vanguardia del reflujismo.
O del vomitismo.
No tiene nada de vanguardia, es solo que los blogs son gratis.
Una ducha, eso si.

-Me imagino que sabe por que lo estoy deteniendo señor, dejeme ver... Gustavo Adolfo Becquer.
-La verdad: No.
-Iba a 160 kilómetros por zona residencial, en claro estado de ebriedad, le falta la tercera luz de freno, se pasó una luz roja, empezamos a seguirlo, escapó del control policiaco y mientras lo hacia ignoró un signo pare, un ceda el paso, un no virar en U, anduvo 8 cuadras en sentido contrario y para terminar todo: Acaba de chocar contra un grifo... ¡¿Acaso no sabe lo que es la ley del tránsito?!
-¡Qué es la ley del tránsito! ¿Y tú me lo preguntas? La ley del transito... eres tú.
-Oh, Gustavo... Cógeme.
-Je...
...Y Al respecto de los italianos, nos parece importante destacar que no es acerca del mito fundacional: Simplemente la mayonesa es mucha y muy rica.

-Y bueno linda, asi fue como escribí un libro sobre zombies, le puse unos poemas y ahora los zombies son de lectura obligatoria en los colegios.
-Estas cinco horas hablando de tí han sido, como decirlo, tengo sueño... ¿Que hora es?.
-¿Que hora es? ¿Y me lo preguntas? La hora, eres tú.
-Eso no tiene sentido, sabes...
-Quizás, ¿pero acaso no te sedujo?.
-Cógeme.
-Je.
Algunas personas llegan a tener sus propias e íntimas guerras frías, se dedican a sostener sus ideas ridiculas e intrascendentes contra otras ideas igual de absurdas e irracionales, se joden la vida en el mas tozudo silencio... Dejando sin confort el baño, hechandole mas azucar al té, viendo la película equivocada, comprando un perrito cagón y así una larga lista de los mas sutiles y discretos microatentados.
Tarde o temprano el conflicto se agudiza y alguien acaba apretando el botón: Se miran fijamente, la diplomacia fracasa, guardan silencio por un instante, y de pronto un apocalíptico vaso de café hirivendo sale volando directo a la cara del enemigo ideológico.
Es ahi cuando terminan, y todo es un desierto nuclear hasta que encuentran otro noviazgo que polarizar.

(Este escrito es una basura que salió improvisando letras y quise postearlo: No hay para qué comentarlo, las segundas partes nunca son buenas. Aunque eso si antes de leerlo seria bueno que escucharan este tema porque esta muy bueno: Shiina Ringo - Karisome Otome )
Y entonces, voy tocando, con sordina, y yo canto, a alguien, que no está, ni ya estará..
De todas formas, tu ya no estás. Tu te fuiste, y asi fue.
Quimera, la quimera: quimera que va y que ya.
Pero aun yo sé! Que no está! No estará! Que la pasion barroca no se dá! y que la poesia es sentir! como pudriendonos como si todo va!
Que todo va.
Y todo va.
Y de todas formas yá... Se nos siente, somos y ya,
(uno, dos, tres veces... y ya!)
Como... un monton de vibraciones.
Y, no importá cuanto seá, cuantos recuerdos nos vivan.
Solo, y solo querida, solo somos y ya.
(Pero somos, lo que somos, y no está y no está y no deberia estár. ese que... ese que, ese queseyo)
Y... el, lenguaje nos mata, nos, convierte en un do.
(Algunos-alcanzamos... el bemol. Algunos cantamos, en re, pero... no tocamos un si, todos menos tu, solia decir).
Y las notas, ya muy sordas, ya nos pierden, ya nos pierden, en un no.
Oh que cosa, oh que cosa.
Verdades, cosas, y tu no existes.
Y yo soy, y tu eres, y solo so-mos.
Y entonces, no me cantas, ni recuerdas, yo te canto, no me escuchas.. y el asi ya se va.
Asi como cuando termina la función.
Solo... letras, y ya.
(Sin espectaculo y sin final, sin conclusión, solo se va... No nos queda conclusión, ni termino, amenaza la segunda parte, pero no va a salir, es una obra de teatro callejero que nunca pasó a la posteridad, asi son todas esas obras, en general, simplemente ya no existen, porque no están)
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Por razones editoriales este cuento se encuentra deshabilitado hasta nuevo aviso.
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Y entonces, el arte se pudre en galerias.
En algun lugar del mundo las vacas son flacas.
Y la vaca que nos comimos en la hamburgesa de ayer era cuadrada.
Nos da la madrugada, encerrados en casas fortificadas.
De las calles repletas de juventudes contestatarias, ni rastro.
Asi es como yo me gasto, me gasto y me gasto.
Como todos.
Que estamos lejos, lejos en un planeta sobrepoblado, lejos del universo, de ti, a ratos de mi.
Gastandonos.
El dinero, los cigarrillos, la cerveza, la salud, la juventud.
En adquirir, momentos.
Yo me gasto, tu te gastas, todos nos gastamos.
La Poesia, arrugada entre las boletas del bolsillo de nuestros blue jeans.
Y el alma tambien se gasta, entre tanto gasto.
Hay ciertas cosas, no ahorrables, no homologables, no renovables.
Para todo lo demás, existe master card.
Cuando desapareció, la humanidad vivia bien, en todas partes.
Todas las casas eran grandes, todos los patios tenian pasto, todos los autos eran nuevos... Y todos tenian dinero.
Las juventudes crecían tranquilas mientras seguían las modas, mientras escuchaban lo que tenian que escuchar, mientras dejaban de ser jóvenes, mientras se iban a morir a alguna oficina.
Hasta que la moda surgio entre algunos pocos.
La sola idea de contagiarse intencionalmente la peste, de algun extraño modo no parecía malo... El sentir desde entonces y para cada día de tu vida a la muerte corriendo por las venas te hacia sentir, curiosamente, mas vivo.
Fue eso lo mas cercano que tuvo la ultima generacion del mundo, a lo que el arte o las ideologias olvidadas le habian dado a los tatarabuelos antiguos, de aquellos tiempos en que aun se soñaba.
Pero estos eran los tiempos de la ultima generación, y ya nadie recordaba como hacerlo.
Entonces, los sistemas de Salud de los gobiernos crearon grandes campañas en contra del contagio voluntario de la peste, a la par que el desarrollo urgente de una cura.
Se gastaron millones de dólares, se contrataron a los mas grandes publicistas para inventar campañas efectistas, y por todas partes se dieron charlas acerca del peligro de la peste.
Pero, nadie pudo convencer a los jovenes de cambiar su idea... Por el contrario, la peste se hizo mas y mas y mas popular, hasta que ya no existía argumento alguno lo suficientemente convincente como para negar las virtudes de la "sensación de vida" que causaba la peste.
Entonces un día, empezaron a contagiarse los viejos.
Y luego los adultos.
Y luego la humanidad se extinguiría en el mas macabro de los bailes dionisiacos.
Pocos años mas tarde y en la madrugada de un día martes, el último de los humanos dejaría la faz de la tierra en silencio.
Mientras con sus ultimas fuerzas, y en secreto como todos los otros, soñaba... Con la eternidad.
Y entonces, todo terminó.
Una milesima de segundo mas tarde, en una selva perdida al otro lado del mundo, un mono con una piedra afilada en sus manos se erguiria parsimoniosamente sobre sus dos piernas.
Para lanzarse a conquistar el mundo, gritando... La eternidad.
-Oye loco, perdona que te moleste
Me dijo Marcos esa tarde, despeinado y mirando con ojos enormes desde el umbral de mi puerta.
-Eh, ¿si? ¿que onda? ¿necesitai algo?
Yo lo conocia, era el novio de una amiga, algo por el estilo. No habiamos hablado mas de 3 veces y yo me sorprendia de que solo hubiera podido dar con mi casa.
-Si, deseame suerte.
Yo lo miré sorprendido y atiné a decir tan solo
-claro, que tengas buena suerte.
Se lanzó sobre mi a darme un abrazo, que yo recibí aturdido aun, luego de lo que se fue mientras me repetia gritando una y otra vez:
-GRACIAS! GRACIAS POR LA SUERTE!
Cerré la puerta de mi casa y me senté a fumar un cigarrillo pensando en las incoherencias de la vida.
La semana siguiente supe que habia hecho lo mismo con toda la gente que conocia.
Y que luego se habia vaciado los sesos de un tiro.
Solo el sabia la razón exacta de porque andaba pidiendo suerte.
Pero todos nos hacemos una idea.
Hay veces en la vida en que la gente se dice que se ama.
La mayoria de esas veces, como pasa siempre que se enuncian ideales, la gente en realidad se esta mintiendo, pero esta creyendose que dice la verdad.
Es un tema medio moral... Que en todo caso no es importante, porque la historia es otra.
Cuando las cosas terminan uno tiene que buscar nuevas cosas que hacer, como ordenar la pieza.
Haciendo eso Simply red terminó resucitando desde unos casettes llenos de polvo... Que bajados luego en MP3 sonaban todo el dia.
Y mientras sonaban me decia y me decian, que ella era una bruja y que estaba rebien sin ella... Que ella era mala para mi, todo mal.
Mas o menos, un año mas tarde, nos encontramos y nos pusimos a conversar.
Fue ahi cuando me contó que, obviamente, ella decia y le decian lo mismo... Eso si no escuchaba Simply Red.
Tras poco andar corroboramos que en efecto, lo que nos deciamos y lo que nos decian, era cierto.
Nos despedimos en la buena, y nos fuimos caminando.
Tras poco andar me di cuenta que si, en efecto, ella era mala.
Tras poco andar ella se dio cuenta que si, en efecto, yo era malo.
Y ya que todos tenemos, tarde o temprano, que toparnos con alguna persona de la que nos terminamos dando cuenta que era mala, y para la cual nosotros tambien terminamos siendo malos... Mala la cosa.
La moraleja de esta historia es que mentir es malo.
Y el tema de fondo que sonaba era "Your Eyes" de Simply Red.
(Como dato curioso tambien se podria concluir el porque del celibato sacerdotal, pero a nadie le importa un carajo.)
Entonces, ahi estaba yo: En mi pieza, Año 99, escuchando el casette de tiro de gracia.
Y en eso, entra mi abuela.
-¿Que es eso del hachís?
-Hip Hop.
-Pero el Hachis es una droga.
-Si, pero es toda una cosa de rima.
-Me tinca que son drogadictos violentos.
-No se...
Y luego mi abuela se fue.
Un par de años despues ya no escuchaba mucho hip hop, y me enteré por el diario de que se habian agarrado a sablazos con gondwana, y que estaban todos mas drogados que Jimmy Hendrix.
No me importó mucho... La verdad.
La moraleja de esta historia es que mas sabe el diablo por viejo que por diablo.
Y el tema que sonaba de fondo era Tiro de Gracia - Corsario Universal
El creció en la mierda.
Pero vivia en la nieve
(por temas de trabajo).
Un dia, el mundo se fue a la mierda.
Y despertó nadando en mierda.
Se subió al techo de su casa,
Se quedó mirando el paisaje...
Y sonrió.
(Este escrito es una mierda)

Señores civiles, militares, politicos, periodistas y espectadores morbosos aqui presentes.
Antes de la nada, me gustaria decirles:
A los unos, espectadores, que sepan que no les tengo rencor alguno por todo esto.
Y a ustedes, señores todos los otros, a ustedes que un dia para evitar enfermedades al pulmón prohibieron el cigarrillo, a ustedes que para evitar enfermedades al higado prohibieron el alcohol y a ustedes que al tercer dia prohibieron la parranda nocturna para evitar crimenes:
Que sepan que cuando se mueran igual no van a resucitar.
De todos modos y para se sientan mas tranquilos, que sepan tambien que nadie va a juzgarlos.
Y si, tampoco nadie los juzga ahora. A ustedes heroes de la razón, porque gracias a ustedes se terminaron acabando las enfermedades al pulmon, al higado, las peleas de bares, los borrachos odiosos y taciturnos, los bares de mala muerte, los vendedores ambulantes, los musicos, los malabaristas.
...Erradicaron las calles sucias y las plazas atestadas de bulla. Y por semejante accion civica, la sociedad les agradece.
LA sociedad: Nuestra muy amada sociedad de oficinistas y dueñas de casa, esa masa de gente encerrada en sus casas viendo television que gracias a ustedes se siente mas segura mientras ve a modelos y avisos de inmobiliarias, esa sociedad de impavidos tipos grises que cada cierto tiempo camina a votar, y que luego de vitorear la democracia que hemos hecho vuelve a su rutina de amontonarse en el transporte publico dos veces al dia, mientras mira las limpias calles tapizadas de avisos, de cientos de nuevos productos, de cientas de nuevas cuotas con las que secarse el sueldo y la inquietante libertad de la fantasía.
Sientanse felices y acurruquense en sus escaños mientras la sociedad que han construido los vitorea, la sociedad que controlan ya sin sorpresa, la sociedad, la sociedad...
La soledad, simplemente.
Pero yo... Yo no tengo de que agradecerles, claro.
Y eso porque ninguno de ustedes tiene idea. Ninguno de ustedes tiene idea alguna del frankestein insensible pero saludable que han inventado, y que incluso ahora parado frente a ustedes me pongo melancolico y me gustaria que volviera ese tiempo en que las calles eran mas de la suciedad que de la soledad.
Me recuerdo ahora (y disculpen que me ponga melancolico) cuando caminaba por las calles abrazado con ella, abrigandonos en el bullerio de la tarde. Recuerdo también como nos parabamos en cualquier esquina a tomar un helado y mirar a los musicos de cualquier esquina.
Recuerdo como nos despediamos y encendiamos un cigarro que nos fumabamos abrazando los recuerdos del recordar, recuerdo como un dia la besé por ultima vez y encendi un cigarrillo para no olvidarla nunca, para llevarla en mi pecho siempre... Recuerdo tantas cosas, y todas son un delito en este mundo... Que ya ni vale la pena vivir.
Por eso, no voy a expiarme, no señor. Muy por el contrario, voy a inculparme de todos estos crimenes que SI cometí... Porque yo era el que escuchaba musica en las noches, yo era el que fumaba cigarrillos en el pasto de cualquier lado, yo era el que bebia y brindaba a los ojos de la tarde hasta emborracharme, y también era yo el que cada dia y cada noche rompia todas y cada una de sus leyes de mierda poniendome a soñar.
Si, yo soy el culpable de todos esos crímenes, y tambien soy mas culpable porque amé todas estas cosas, y porque amé amarlas, y porque las voy a seguir amando aun cuando sus fusiles me maten por amar.
Le pido disculpas, respetable publico, si me he alargado en estas ultimas palabras, pero tenia que decirlas... A modo de punto final, mi muy querido peloton de fusilamiento y autoridades aquí presentes, quiero decirles una sola cosa antes de que me disparen al pecho:
Vayanse a la concha de su madre.

Con los colmillos enterrados en el filtro de su cigarro rebuscó en su bolsillo por un puñado de recuerdos con los que calentar la fría madrugada que calaba en los huesos de la sonrisa.
Mientras lo hacía se quedó observando la multitud de luces que entraban por su ventana, invadiendo con timidez los muros de su nostalgia, destrozando irremediablemente su espectaculo con aquellas frias gotas de la mas intima y corrosiva soledad.
Buscó papel y lapiz mientras suspiraba abatido, tratando de presentar batalla a la pomposa melancolia que desfilaba ataviada de acuarelas. Para teñir el amanecer con azules y púrpuras, para firmar con tinta triste la capitulación de su risa.
Lanzó los bocetos de un poema anónimo sobre una boleta sin importancia, y mirando orgullosamente las luces al rostro, sonrió.
Y comenzó la guerrilla...
A decir verdad, lo que a mi me ocurre, es que mi vida tiene problemas para lidiar con el pasado... No se me queda atrás, no se me cristaliza, no me deja las sonrisas florecer tranquilas.
A decir verdad, lo que a mi me ocurre, es que el ayer no se me va, mis ayeres son tigres camuflados en el vacio que, agazapados, esperan un punto de distracción para saltar sobre mi silencio y darle un zarpaso de sensaciones, momentos, musica e incluso aromas pasados.
Lo curioso, es que no podria decir precisamente que es algo en especial: Una etapa a superar o por ultimo un trauma... No, no, no es nada de eso. Es, simplemente el gusto por abrigarse en un recuerdo del pasado y darle colores oniricos al extravio por la nada.
Colores. Que huelen a musica, que recuerdan un instante sin nada en particular en que una salamandra rebosa de brasas mientras afuera llueve y las sopaipillas dulces empiezan a arrebalsar una bandeja de lata. Cuando las ventanas dejan escapar risas de abuela y televisores enchapados en madera plastica setentera.
Para mi, los recuerdos son depredadores de mi conciencia, que me atacan de la nada... Como cuando voy escuchando la musica de un supermercado gris y mientras me como un helado empieza a sonar un tema de simply red.
No tiene sentido, lo sé. Pero hay algo en los colores, en los aromas, que le hecha pegamento a mi alma para ponerme a recordar: Que la quise mucho, que duró tan poco, que me enterró un dardo en el pecho, que se fue para volver nunca y que no la recordaba hacía tanto... Y es ahí cuando el tigre entierra sus zarpas entre mis ojos, cuando estoy de nuevo caminando por una playa llena de imagenes de caleidoscopios e inciensos salinos.
Y estas cosas no tienen un tiempo especifico, solo ocurren mientras me como un helado y suena una cancion añeja de simply red... Cuando vuelvo a mirar a mi alrededor la canción terminó hace rato y el helado casi se derritió por completo; Y en mis manos una servilleta mal garrapateada pasa a mi bolsillo para volverse un poema que nunca será.
A veces, me parece que me estoy volviendo loco (O que, al menos, la locura me acecha prolijamente con sus plumas fuentes enchapadas en irrealidad).
Quizás, un dia el tigre no desgarre solo mis ojos o un helado, quizás no se conforme con llenar mis narices de sopaipillas sureñas o mis oidos de canciones tristes... Quizás un dia me salte encima y no me deje tranquilo en dias, quizás un dia no se me pasen mas los dias, y termine flotando en un oceano de irrealidad a rayas, dando de beber a los tigres de la locura.
Quizás ese dia me encuentre alguien mirando al vacio, y tras un par de dias se lo tome en serio, y me alimenten por sonda, me encierren en un manicomio y me den pastillas que van a dormirme... Y entonces estaré demasiado drogado como para seguir soñando, pero no estaré despierto tampoco.
Aunque quizás ese dia no llegue nunca. Quizás simplemente sea una etapa y eventualmente decida dejar los helados por una dieta balanceada, quizás un dia conozca a una buena madre para mis hijos, un buen trabajo en horario de oficina y tambien un buen servicio de television por cable... Quizás llegue ese dia y el tigre desaparezca para siempre.
Entonces mis sueños serán autos, televisores y cortadoras de pasto. Sueños normales realizables en tres cuotas precio contado.
A veces, cuando estoy durmiendo, me encuentro al tigre recostado en algun arbol de fantasía, fumandose un cigarrillo con su rostro deslavado... Es entonces cuando me acerco a el y le cuento de esto ultimo. Cuando eso ocurre le ofrezco un trago y le doy unas palmaditas en el hombro, para que sepa que, en lo que a mi respecta, ojala no se vaya nunca.
Y es que, a decir verdad, lo que a mi me ocurre... Es que la locura me parece mejor que la muerte.

Hoy dia iba caminando hacia mi casa y por el lado mio pasó un tipo.
Era igual a Hans Pozo.
Fue entonces cuando me encontré con toda una conspiracion pasando justo en frente de mis narices.
Así que me fuí a comprar una coca cola y escribí este cuento corto que acabas de terminar de leer.
Hace mucho tiempo, en la roma de los reyes, existia una mujer llamada Julia que era famosa en todo el mundo por lo sublime de su hermosura que, decian, rivalizaba a helena de troya e incluso a la de afrodita.
De todo el mediterraneo e incluso de las tierras barbaras venian ciudadanos, nobles e incluso reyes que buscaban su mano y su amor, pero a ninguno de ellos ella hacia mas caso que el de una palabra amable y, a veces, una sonrisa que dejaba a todos los hombres prendados de por vida.
Habia tambien, un joven llamado Fulvio que estaba perdidamente enamorado de ella, y sin importar que hiciera para conquistarla, cuanto la cortejara o cuantos presents le regalara ella parecia no percibir su existencia y mucho menos la pasion sin limites del amor que él le profesaba.
Fulvio fue a la guerra y entro a Roma victorioso alzandose como victorioso contra un pueblo hostil, todos le llenaron de ovaciones y regalos, pero Julia se limito a mirar de un balcon con aire ausente y desinteresado.
Fulvio pues, le llevo los regalos mas bellos del botin, incluso diez corceles llenos de als mas bellas rosas que pudieron encontrarse en todo el mundo, pero nada de todo ello pudo hacer que Julia fuera suya.
Descorazonado, dejó la carrera de las armas y (aun empeñado en conseguir el amor de la virtuosa Julia) se dedico a la poesia. Estudió en Grecia y en Egipto, se volvio famoso en todo el mundo por como tocaba la lira y recitaba versos tan sublimes que nadie podia repetirlos con semejante maestria, conoció a la vez la filosofia de los grandes maestros y gano en las olimpiadas mas de veinte coronas de laureles a causa de su obra.
Volvió a Roma, pues, y a los pies de la ventana de Julia le cantó su amor en el mas bello poema que rivalizaba al mismo Homero, pero aun asi Julia solo escuchó en silencio, con una sonrisa distraida, para luego retirarse agradeciendo en silencio.
Tras ello, dicen que Fulvio lloró por dias y dias en el monte, mientras contemplaba entre lagrimas la ciudad en la que residia su amada.
Finalmente, clamó al cielo con todo su ser, por consuelo, por respuesta.
Y fue ahi en que Apolo (el dios de la poesia) se le apareció, y le concedio un deseo.
Fulvio le pidió hablar la lengua de los dioses, para poder expresarle a Julia el amor infinito que sentia por ella, y Apolo se lo concedió.
Fue pues, Fulvio donde Julia, y frente a ella le cantó en el idioma de los dioses todo su amor.
Dicen que incluso los arboles se remecieron ante los vientos arremolinados, y que todos los Dioses asistieron en la mas muda admiracion a aquel cantico celestial que jamas tuvo ni ha vuelto a tener parangón.
Terminó pues, Fulvio de cantarle el amor a Julia, y ella lo abrazó con su corazón rebosante del mas puro amor que jamas se habia visto en todos los tiempos.
-Te amo.
Le dijo, y luego desfallecio en sus brazos, para morir silenciosa y tibia mientras enarbolaba la mas tibia de las sonrisas en su rostro palido... Presa de la belleza divina que ninguno de los mortales puede contemplar sin morir inexorablemente.
Fulvio, gritó incapaz de aceptar la tragedia, y tras vagar preso de la locura por los bosques durante dias, se lanzó por un barranco mientras en sus ojos solo existia la imagen de Julia muriendo mientras le decia... Te amo.
Dicen que los Dioses, aun conmovidos por la poesia de Fulvio, les dieron hogar en el Eliseo, donde hoy el le canta eternamente, y ella le sonrie... Y es que a veces, los amores son demasiado grandes como para existir en esta vida.
Atravesar el pasillo que lleva a la cocina siempre es un peligro considerable, sobre todo cuando corres el riesgo de desaparecer. Al menos, claro, en esta casa... Pero esa historia es mas larga, casi tan larga como la de las botas que llevo puestas.
El punto es que ya me levanté, y camino a tientas por el frio piso del pasillo metálico, solo guiado por el retumbar de mis pisadas contra las murallas. Ahora tan solo tengo que llegar al cruce y dar vuelta a la izquierda esperando (y de verdad espero que sea así) no encontrarme con nadie.
O con nada.
Camino y finalmente llego al cruce, lo identifico por un tenue brillo que llega desde el norte, un tenue brillo que me llena de un sinsabor indescriptible mientras veo a mi izquierda la escotilla de entrada a la cocina y a mis espaldas el camino hasta la pieza.
Pienso rápido, el brillo acercandose no me deja mas de una milesima de segundo, "Que mierda" exclamo mientras me meto a la cocina, sobre una mesa veo fruta fresca y la como mientras afuera un sonido escalofriante susurra en la puerta.
Se va a quedar ahi, se va a quedar ahi por siglos si es necesario, se va a quedar ahi y va a atraparme apenas salga... Solo me queda vivir encerrado en la cocina hasta que ese maldito aparato luminoso encuentre otra cosa que desaparecer. Quizás nunca pase, quizás en unos años mas unos exploradores encuentren mi esqueleto en la cocina, quizás algun dia una mujer quede atrapada acá, quizás termine lanzandome a las fauces del aparato, quizás se descomponga por algun motivo, quizás no.
Quizás no... Poco queda que hacerle ya, hay comida y bebida ilimitada, y tengo todo el tiempo libre del mundo; ¿Les conté la historia de las botas que llevo puestas?.
El chivato esperó silencioso y expectante en las sombras mientras la respiración agitada de Epilef se internaba en la caverna... Estaba jadeando y a tientas palpaba la pared para no tropezarse.
Afuera se escuchaba la noche con sus grillos y el esporadico sonido de algun buho cazando un roedor... Había escapado del servicio de Don Pedro de Oña hace unas horas, ahora tan solo tenia que arreglarselas para volver a la Araucania sin que lo encontraran las autoridades... Maldito enfermo, huinca demente, pero ya habia pasado, un par de semanas por la precordillera caminando de noche y escondiendose en el dia y todo habria quedado atras, volveria a su ruca a vivir tranquilo por el resto de sus dias...
-Amushi-mai, huelen.
Dijo sonriente Epilef mientras se sentaba en el suelo de la oscura cueva y tomaba aliento.
-A MU-SHI MAI?.
Contestó una voz infrahumana a sus espaldas, llenandole la nuca de un aliento viscoso y escalofriante.
-...Huecufu.
Fue lo ultimo que alcanzó a decir el Indio.
El dia en que se independizaron todos los pueblos, el mundo se tiño de dos mil banderas distintas y toda la gente celebro gozosa el amanecer de una nueva era.
Desde ese dia no hubo mas conflictos territoriales porque (por lo demas) a nadie le importaban mucho. Pasaron los dias de juerga alrededor del mundo, en una nacion antes que otras (debido a su muy propio caracter nacional, claro) y eventualmente todos volvieron al trabajo.
Desde ese dia, casi cada oficina de cada ciudad tenia una bandera y un presidente diferente.
Eventualmente los presidentes fueron quedandose obsoletos, porque (por lo demas) a nadie le importaban mucho... Lo importante es que, tras las fiestas, todos volvieron a levantarse a la hora de siempre y trabajar en el lugar de siempre, hasta que envejecian y se jubilaban para dar los puestos de trabajo a otros jovenes de dos mil paises distintos, de un mundo que rememoraba cada vez menos gozoso el amanecer de una nueva era que era tan importante como el amanecer de todos los dias.
Desde ese dia miles de banderas empezaron a teñir el mundo de dos mil grises distintos, porque a fin de cuentas el gris es el color que toman naturalmente todas las banderas de todos los paises, sean cuantos sean.
Pasaron los dias, y siguieron pasando, y siguieron pasando, y no hubo mas rememoranzas de las celebraciones gozosas de aquel dia, porque (por lo demas) a nadie de los dos mil paises distintos le importaban mucho.
Y si bien nada dura para siempre
Y si bien sabemos que todo se va..
Y todos necesitan en algún momento intentar aferrarse
Y aunque las gotas de lluvia nunca se quedan en las manos.
Y aunque quizás ya sea tarde para lamentarse
Aun ahí... Los corsarios siguen navegando en solitario
Aun ahí... La vieja bandera sigue flameando.
Aun ahí... El machete de la trova se abre camino.
¡Teman Siervos marchitos de un reino abúlico!
Teman, porque con sus alabardas adulteras y su sistema de relojería...
¡Han herido a los lobos de muerte!
Y solo ahora es que sus dientes harán lo que tanto temían.
Es ahora cuando bajaran a sus pueblos cobardes, a sus plazas vacías.
Es ahora cuando aullaran hasta la afonía en sus orejas tapiadas
Es ahora cuando arrancaran a mordiscos sus ojos vendados
¡Y teman inmundos asesinos!... No se perdonaran a los inocentes...
¡Es mas! En esta guerra nada vale su ponzoñosa humanidad traidora..
Será a sus jóvenes y a sus niños que miran melancólicos por las ventanas
a quienes contagiaremos sin piedad y para siempre con el incurable mal de la poesía.
Serán los cimientos de sus mataderos de próceres los que sitiaremos
Escupiremos sus nombres, morderemos sus aulas.
Quemaremos con el fuego de la libertad sus siniestros villorrios de hipocresía.
Están advertidos... La guerra ha sido declarada.
Claro, yo llego, toco el timbre.. No me abren, salto para mirar por la reja, estan amordazados y cuatro flaites pistola en mano hechan todo a unas bolsas del jumbo.
¿Que iba a hacer?
Y eso paso pues vecina, sere muy carabinero pero no tengo un pelo de weon.
Era un lugar curioso, sonaba esa musica añeja de guitarras, flautas, teclados, violines y una voz melancolica... Estaba todo lleno de asientos rosados donde esa clase de gente que usa beattles blancos se sentaba bajo las tenues luces medias azules medias verdes a beber martini en esas copas que solo esa clase de gente usa, copas estilizadas y triangulares, llenas de ese trago que puede tomar tantos colores como los que se les ocurran a esa clase de gente que usa beattles blancos y habla de la vida como aislada en esa torre de marfil con asientos rosados..
Era un lugar curioso, esa clase de lugar donde todos se sienten tan ajenos como en casa, y sus conversaciones son tan relativas como el silencio encantador que acompaña cada sorbo. Si, era uno de esos lugares donde la gente no se llama gente y los individuos son una masa singular en cada cabo que parece navegar por un mar de elucubraciones de terciopelo.
Era quizas, uno de esos lugares donde a todos les gustaria estar... Pero que nadie se atreve a buscarlo porque parece un lugar ajeno e imposible, aun cuando se tenga la certeza de que esta ahi, porque en efecto estaba en ese lugar perdido con un cartel sincero y sin pompa entre tanto edificio alto y grisaceo, era esa clase de lugar que parece un tesoro para los que lo encuentran.
Si, no era mas que un lugar, un simple y agradable lugar... No tenia nada que fuera imposible de hacer, ni la musica era dificil de encontrar ni los asientos rosados eran una utopia, la luz era no menos que asequible y tanto las copas como el martini no eran mas que simples articulos de supermercado.
Nada tenia de extraordinario, sin embargo era una utopia para toda una ciudad gris que en lo mas profundo de su pecho siempre anhelaba encontrar cuando miraba por sus ventanas a la noche iluminada de focos amarillos y blancos.
No era nada extraordinario, era simplemente un lugar perfecto que encontraban tan pocos hombres como los que encontraban a una mujer perfecta..
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